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Toyota Camry 2.5 220H 218 CV

La octava generación del Toyota Camry, la berlina más vendida del mundo gracias a sus más de 700.000 unidades anuales, está disponible en los concesionarios desde el 19 de junio de 2019. De imagen elegante y distinguida, la gran berlina de Toyota acumula, en sus casi 40 años de historia, más de 19 millones de unidades vendidas y tiene presencia en más de 100 países.

04 agosto 2020 | Publicado : 11:33 (02/08/2020) | Actualizado: 06:58 (04/08/2020)


Toyota vuelve a tener su gran berlina de representación

Desde 2018, tras el cese de la producción del Avensis, modelo del que se comercializaron tres generaciones en España y que sustituyó al Carina E, Toyota no tenía en su gama una berlina de tamaño medio-grande para cubrir dos segmentos a la vez, el D y el E. Es cierto que el Corolla Sedán venía cubriendo este tradicional formato de tres volúmenes, pero se echaba en falta una berlina de mayor empaque para ofrecer una gama aún más completa. Ahora, con la llegada del Camry, Toyota ofrece modelos híbridos eléctricos en todos los segmentos de mayor relevancia del mercado, desde el de los urbanos y utilitarios, con Yaris hybrid, hasta el de los compactos, con Corolla hybrid, Corolla hybrid Touring Sports y Corolla Sedan, pasando por el de los SUV, con Toyota C-HR hybrid y RAV4 hybrid, el de los monovolúmenes, con Prius+ hybrid, y el de las berlinas, de diferentes tamaños, con Prius hybrid y el nuevo Camry hybrid.

Exteriormente, es un coche que hace gala del empaque y la fuerte presencia que se espera en una berlina de este nivel; un diseño moderno, un frontal que a mí particularmente me gusta mucho, una carrocería de casi 5,0 metros de longitud y un impecable acabado.

La gama dispone de un modelo de llanta de aleación de 18 pulgadas, así como ocho colores exteriores (Azul Cobalto, Blanco Classic, Blanco Perlado, Basalto Metalizado, Bronce Platino, Negro Cosmo, Plata y Rojo Emoción). 

Un habitáculo amplio y muy acogedor

Todas las puertas, que resultan suaves y amortiguan el cierre a la perfección, nos permiten acceder a un interior muy amplio. La posición al volante está lograda para encontrarnos perfectamente integrados a los mandos, y todas las botoneras se han diseñado para ofrecer un nivel de funcionalidad, aspecto y textura óptimos. Además, la interfaz hombre-máquina del nuevo Camry incorpora un trío de visores coordinados de fácil lectura, que comprende: un visor frontal –HUD, Head-Up Display– en color de 10” y alta visibilidad; una pantalla multiinformativa de 7” entre los indicadores analógicos tradicionales, y una pantalla de 8” en la consola central, que incorpora el sistema multimedia Toyota Touch 2 con Go. Es cierto que el multimedia de este coche no es el más moderno del segmento, pero funciona muy bien y es claro y sencillo de manejar.

El volante, revestido de cuero, incorpora mandos para el control de la pantalla multiinformativa y los sistemas de asistencia a la conducción. Ofrece un extenso ajuste de la altura y la inclinación, y también existe la opción de ajuste eléctrico con función de memoria. A mí me ha gustado mucho por tacto, formas, tamaño y grosor. Se lleva un sobresaliente.

Los asientos delanteros, que son muy confortables, disponen de un respaldo con una amplia zona para los hombros y una forma envolvente. Por su parte, las plazas posteriores destacan por su generosa amplitud, sobre todo en longitud. El respaldo cuenta con una amplia zona para los hombros y una forma envolvente, con una excelente sujeción lateral, más similar a lo que se suele ver en vehículos deportivos. Además, el soporte que ofrece la base del asiento es excelente gracias a una almohadilla de uretano más gruesa bajo el hueso isquion, una fina almohadilla de uretano tras la pelvis y la colocación más avanzada de la barra de soporte posterior, para aumentar la presión de soporte. Para mejorar aún más el nivel de confort (el mejor que sentido en una berlina de este segmento), el Camry equipa asientos con calefacción y ajustes eléctricos para todos los pasajeros.

Pero donde este coche marca claramente la diferencia si entramos en comparación con sus rivales, es en las plazas posteriores. No sólo hay mucho más espacio (sobre todo para las piernas), sino también un nivel de confort más elevado. Los asientos me han gustado mucho por confort y por el guarnecido de piel, que es muy agradable (es posible que se eche en falta una regulación en longitud de la banqueta).

Los respaldos se pueden reclinar eléctricamente. Para ello, disponemos de un control táctil integrado en el apoyabrazos central desde el que se puede controlar la reclinación del respaldo, la temperatura del sistema de climatización, el equipo de sonido y la activación de una cortina que protege a los ocupantes cuando hace mucho sol (también hay otras dos mecánicas en las puertas). Adicionalmente, este apoyabrazos, que resulta muy confortable y que está muy bien fabricado, integra dos posavasos escamoteables.

También disponemos de dos puertos USB, una bolsa rígida en cada puerta para dejar un envase o una botella, anclajes ISOFIX muy accesibles y con tapa, y, opcionalmente, un adaptador para colocar una tablet.

Todo el habitáculo cuenta con espacios de almacenaje extremadamente útiles. La gama de compartimentos se compone de bolsas en las puertas, un compartimento para guardar unas gafas, un cofre muy profundo y amplio que integra la desconexión del airbag del acompañante, una amplia guantera en la plaza del acompañante, otra muy pequeña en la plaza del conductor, dos posavasos muy prácticos, una bolsa en cada uno de los respaldos de los asientos delanteros, una plataforma para recargar los teléfonos móviles de manera inalámbrica que cubre un compartimento muy útil y otras tres tomas adicionales.

El maletero dispone de una capacidad de 500 litros para los modelos equipados con asientos traseros reclinables eléctricos, y de 524 litros para los que tienen asientos con división 60:40. En ambos casos, las cifras son sobresalientes. Para conseguir estas cifras, los ingenieros de Toyota optaron por un nuevo sistema de suspensión trasera de doble triángulo que reduce la incursión de los amortiguadores en el maletero.

La tapa del maletero, pese a que tiene poca consistencia (lo habitual en este tipo de berlinas), se maneja con suavidad y muy poco esfuerzo. Se puede abrir sin necesidad de salir del coche, desde el mando a distancia o desde un botón integrado en el propio portón, justo encima de matrícula.

Una vez abierto, el guarnecido es de una calidad normal (la parte superior deja toda la 'chapa' a la vista). En el caso de nuestra unidad de pruebas, había una alfombra de goma muy útil para cuidar el tapizado del maletero. También se puede adquirir una red vertical por 45 euros para sujetar mucho mejor la carga. La iluminación es algo pobre (todo corre a cargo de un pequeño punto de luz).

Refinado y eficiente

El Camry equipa el habitual sistema de propulsión híbrido de la Toyota, en este caso con el nuevo motor híbrido 2.5 Dynamic Force de 218 CV, el mismo que monta el RAV4 (ver especificaciones técnicas). Transmite un agrado de conducción notable gracias a su suavidad, que se hace aún más evidente cuando circulamos por un entorno urbano. En ese tipo de situaciones, el Camry es una delicia de coche que nos permite disfrutar de unos desplazamientos muy placenteros y de una maniobrabilidad propia de un modelo urbano. Ya en carretera, su sistema de propulsión también resulta brillante, pues siempre se muestra equilibrado, refinado y más que competente en cuanto a prestaciones se refiere. Su aceleración constante y el contundente empuje cuando demandamos potencia, hacen que este coche sea muy plancentero de conducir.

Este motor híbrido va asociado a una transmisión secuencial Shiftmatic que permite al conductor “cambiar de marcha” mediante la palanca montada entre los asientos delanteros, de igual forma que una caja de cambios automática de seis velocidades convencional. Este tipo de caja de variador continuo es una opción muy recomendable para aquellos conductores que demanden un cambio de extrema suavidad y muy lineal, algo que también agradecerán el resto de los ocupantes.

El conductor también dispone de tres modos de conducción (Eco Normal y Sport) para encontrar una respuesta mecánica más reactiva o eficiente, según se prefiera. Los tres modos se pueden utilizar cuando el vehículo circula en el modo eléctrico EV, seleccionable aparte.

El nuevo Camry hybrid es el líder indiscutible de su segmento tanto en consumos como en emisiones, homologando únicamente 5,3 l/100km y 119 g/km de CO2 —norma WLTP—. Con estas cifras, estamos ante la mejor opción para afrontar largos trayectos por carretera y autovía sin tener que recurrir a un diésel. 

El Camry está construido sobre la nueva plataforma TNGA-K de la marca japonesa. Gracias a esta base mecánica, la gran berlina de Toyota ofrece una gran distancia entre ejes y una excelente respuesta en carretera, con gran aplomo y máximo confort para sus ocupantes. También es un coche brillante en cuanto a refinamiento y suavidad de marcha, pues la suspensión trata con mimo a todos los pasajeros y permite filtrar con éxito todas las imperfecciones del asfalto. Para mí, el mejor modelo de la categoría en este apartado.

Los neumáticos que equipaba nuestra unidad de pruebas eran unos Dunlop SP Sport Maxx 050 235/45 R18 con índice de carga 94 y código de velocidad Y. Es un neumático de verano destinado a vehículos de altas prestaciones que soporta velocidades de hasta 300 km/h. Destacan por ofrecer un muy buen rendimiento tanto en suelo seco como como mojado; buena adherencia en curva, aceleración y frenada; alta resistencia al aquaplaning y una rodadura bastante suave.



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